Wagner sostiene que el pentecostalismo trajo una renovación necesaria a la Iglesia, recuperando el testimonio personal y el compromiso social activo.

Para un pentecostal, negar los milagros no es solo un error doctrinal, sino una ofensa a su experiencia vivida. Millones de personas en el mundo hispano testifican de sanidades reales y cambios radicales de vida. Decir que todo es "sugestión" es, para ellos, ignorar el poder del Espíritu Santo documentado en el libro de Hechos.

Analyzing how and why the movement spread so rapidly across Latin American countries.